EN CASO DE EMERGENCIA
900 202 202 112
CANAL 16 VHF

Navegación de recreo

Durante la navegación

Desde el momento en que larga las amarras, el patrón es el responsable de la seguridad a bordo de su embarcación. No dude en imponer su autoridad. Adopte una actitud de calma responsable en todas las circunstancias para infundir confianza entre la tripulación e invitados. Mantenga un rumbo y velocidad ajustados a las circunstancias de viento y oleaje, velando por la comodidad y la seguridad de todos. La navegación de recreo es una actividad placentera, no una competición ni un sufrimiento.

Bow riding

Literalmente traducido como “cabalgar en proa”, consiste en sentarse sobre cubierta, en la misma proa, con las piernas colgando al exterior y con la embarcación en marcha. Cualquier sacudida, como el cruce con una estela, una ola más grande o un cambio brusco de rumbo o velocidad, puede provocar una caída al agua en el peor de los lugares. En apenas un segundo, el náufrago pasa bajo la quilla y se enfrenta a la hélice. El accidente suele tener graves consecuencias. Prohíba terminantemente el “Bow riding” en su embarcación.

Baños en mar abierto

Baños en mar abierto Si decide bañarse desde una embarcación en mar abierto o lejos de la costa tome todas las precauciones porque regresar a cubierta puede ser muy complicado. Prevea una escala para subir, deje un cabo en el agua para asirse y deje siempre a una persona responsable a bordo. Si está usted solo, debería renunciar al baño.

Anuncio de mal tiempo

En condiciones normales, y tras haber consultado los Boletines Meteo, no debería verse sorprendido por el mal tiempo en plena navegación, salvo en el caso de largas travesías.

  • Prepare la embarcación para soportar el mal tiempo, trincando todo lo que puede moverse y despejando la embarcación de objetos sueltos. Compruebe que las escotillas y tambuchos están perfectamente cerrados, especialmente los de proa.
  • Obligue a todos a abrigarse más y ponerse el chaleco salvavidas.
  • Mantenga en cubierta el imprescindible número de personas, alojando al resto en el interior de la cabina y sentados. Haga uso de los arneses (si los lleva).
  • Ajuste la velocidad y el rumbo a las circunstancias.
  • Avise a todos, con antelación, de la llegada de olas más grandes y de los cambios de rumbo y velocidad.
  • Para moverse en cubierta, incline el cuerpo hacia el interior de la embarcación, siempre asido a un punto resistente y desconfiando de los candeleros. No dude en avanzar a cuatro patas.

Fondear

La maniobra de fondeo del ancla es delicada porque debe garantizar que la embarcación no se desplace. Indague la naturaleza de los fondos previamente y prevea una longitud mínima de cadena tres veces la profundidad o cinco veces la eslora de la embarcación.

Una vez fondeado, compruebe con marcas en la costa que la embarcación no garrea y que el posible borneo no encuentra obstáculos. Si la embarcación supera los 9 metros de eslora, lleve a bordo dos anclas.

Para las maniobra de fondeo, utilice guantes y calzado resistente en la maniobra y aleje a los menores.

Peligro de abordaje y colisión

VER Y ESCUCHAR. SER VISTO Y SER ESCUCHADO

Mantenga constante vigilancia visual y radar (si dispone de él) de las aguas en su entorno y respete el "Reglamento Internacional para prevenir los abordajes en la mar", especialmente en los accesos a los puertos y en las proximidades de la costa.

La colisión con un objeto flotante entre dos aguas (troncos, contenedores, cetáceos) no se puede prever, especialmente de noche, y puede desembocar en una peligrosa vía de agua, un vuelco o severos traumatismos. No existen recomendaciones para evitar este tipo de abordaje.

SI OBSERVA UN OBJETO A LA DERIVA QUE PUEDE PONER EN PELIGRO LA NAVEGACIÓN, AVISE DE INMEDIATO A SALVAMENTO MARÍTIMO.

El abordaje con otra embarcación puede ser fácilmente evitado si se mantiene una vigilancia correcta y se respeta el Reglamento.

EL ABORDAJE CON UN BUQUE COMERCIAL O DE PESCA DE GRAN TONELAJE ES EXTREMADAMENTE PELIGROSO. DEBE EVITARSE A TODA COSTA Y SIN ESPERAR A QUE EL OTRO MANIOBRE, AUNQUE ESTEMOS EN NUESTRO DERECHO.

QUÉ HACER

  • Repase y memorice el Reglamento Internacional.
  • Hacer todo lo posible para ver (lluvia, rociones, atardecer).
  • Hacer todo lo posible para ser visto o escuchado.
  • Calcular por estima el rumbo y velocidad de un buque grande.
  • Vigilar los ángulos muertos de visión (foque, balón).
  • Mantener siempre a una persona en el puente y/o al timón.
  • Si navega a vela, desconfiar en que respetarán su preferencia.
  • Si navega en embarcación a motor, respetar la preferencia del velero.
  • Si es preciso, en un velero, arrancar el motor para evitar un abordaje.
  • Encender las luces de navegación desde el atardecer.
  • Usar el VHF para alertar al buque que nos puede abordar.
  • Izar un reflector de radar lo más elevado posible. Preferentemente, los reflectores deberían ser "activos", del tipo RTE (Radar Target Enhancer). La respuesta de estos aparatos a una señal de radar es más fuerte y consistente. Además, tienen bajo consumo y precio razonable.

QUÉ NO HACER

  • Creer que hemos sido vistos o escuchados
  • Pensar que un gran buque puede maniobrar o detenerse rápidamente.
  • Confiar en que todo el mundo respeta el Reglamento.
  • Subestimar la velocidad de un buque grande.
  • Navegar por un DST (Dispositivo de Separación de Tráfico) o en Canales sin tomar todas las precauciones para respetar a los grandes buques.
  • Si navega cerca de la costa, vigile la presencia de las boyas rojas o anaranjadas, que señalan la presencia de un pescador submarino, y a las embarcaciones que muestran la bandera "A" del Código Internacional de Señales indicando la presencia de submarinistas. Deje un resguardo mínimo de 25 metros en torno a la señalización Vigile con cuidado a windsurfistas, motos de agua, artes de pesca fondeados y señalizados con boyas (riesgo de enganches en la hélice o timón), y a embarcaciones de pesca con navegación restringida.