EN CASO DE EMERGENCIA
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Actuar en emergencias

Hombre al agua

Hombre al agua

Posiblemente, la caída accidental al agua de un tripulante durante la navegación es una de las peores emergencias. También es una de las más peligrosas, porque en el 50% de los casos tiene trágicas consecuencias. Las caídas accidentales al agua se producen con mayor frecuencia en las embarcaciones a vela que en las de motor.

La prevención es indispensable.

  • Desplácese con cuidado por cubierta y empleando los equipos de seguridad a nuestro alcance. No se fíe de los candeleros.
  • Si no dispone de aseos, tenga mucho cuidado si decide hacer sus necesidades por la borda.
  • En veleros, mucho cuidado con los movimientos de la botavara.

Siempre: una mano para la embarcación y la otra para sí mismo.

A pesar de todas las precauciones, la totalidad de la tripulación tiene que estar preparada para enfrentarse al problema.

Qué hacer

  • Grite ¡hombre al agua!
  • Lance aros salvavidas, percha IOR, bote fumígeno, luz flotante (de noche).
  • Arroje al agua todos los objetos flotantes que encuentre (defensas, chalecos) y cuéntelos para luego recogerlos.
  • Si dispone de Chart-plotter, pulse el botón MOB (Man Over Board).
  • Detenga de inmediato la máquina de la embarcación para no causar daños con la hélice. Si el náufrago lleva arnés puede ahogarse al ser remolcado velozmente. Arrancar de nuevo.

Qué no hacer 

  • Saltar al agua en su busca, sobre todo sin chaleco y sin estar sujeto por un cabo a la embarcación porque habrá dos náufragos en lugar de uno. 
  • Perder de vista al náufrago. 
  • Titubear en pedir ayuda. 
  • Abandonar la búsqueda demasiado pronto.

En embarcaciones a motor, la llamada maniobra de Boutakov sirve cuando se ve que un náufrago cae al agua, y se quiere volver rápidamente a la situación de caida. Permite deshacer el rumbo anterior y tratar de regresar a la zona, aunque hay que contar con la deriva del náufrago y con las corrientes

  • Vire momentáneamente 70º a la banda de la caída al agua. 
  • En cuanto se estabilice en el nuevo rumbo, vire 180º a la banda contraria, estabilice el rumbo y avance. 
  • En su caso, navegue en zigzag sobre ese rumbo y siguiendo los objetos que arrojó. Como éstos se desplazan con el viento más deprisa que el náufrago, busque a barlovento de ellos. 

En embarcaciones a vela, virar y aproarse al viento hasta ponerse a la capa. La embarcación derivará hacia la supuesta posición de la caída. Si navegaba de empopada, resulta más complicada la maniobra. Arríe las velas y arranque el motor. 

Si es usted quien cae al agua:

  • No intente nadar. 
  • No se deje dominar por el pánico. 
  • Póngase en posición fetal. 
  • Sujétese a todo lo que pueda flotar.
  • No pierda de vista la embarcación. 
  • Haga señales. 

Recuperar un náufrago desde el agua es muy complicado, sobre todo con mal tiempo. Puede estar aturdido y fatigado y no podrá subir a bordo por sí mismo. Cuando llegue a su costado, sujete al náufrago con un cabo antes de intentar izarlo. Bote el “auxiliar” o incluso la balsa salvavidas si es necesario. 

Si resuelve el problema, avise inmediatamente a Salvamento Marítimo para que desmovilice los medios activados con su llamada de socorro.