Revista Informar
“LOS CENTROS DE SALVAMENTO MARÍTIMO SON NUESTROS OJOS Y NUESTRAS MANOS”
Las Caras Del Mar
01 DE DICIEMBRE DE 2025
Alejandro Andray es capitán marítimo de Huelva desde hace seis años, una provincia de la que se preocupa y ocupa
Maite Cabrerizo
Los pilares fundamentales de la seguridad marítima, las Capitanías Marítimas, cumplen 30 años de vida. 30 años y 30 Capitanías Marítimas y 78 distritos en los puntos neurálgicos del litoral realizando distintas labores de prevención y vigilancia para evitar tragedias en la mar. En inforMar nos hemos acercado a una de estas Capitanías Marítimas, a Huelva, para entrevistar a Alejandro Andray, conocer el día a día de su trabajo y su relación con Salvamento Marítimo. “Sois nuestros ojos y nuestras manos”, dice agradecido de una colaboración que salva vidas. “Los centros de coordinación de Salvamento Marítimo ayudan muchísimo a los capitanes marítimos. Son un apoyo muy importante”, explica Alejandro Andray.
El capitán marítimo se ha convertido en un referente en Huelva, una provincia de la que se preocupa y ocupa. En los 20 años que lleva en la Capitanía, los últimos seis como capitán marítimo, la ha visto crecer hasta convertirse en un referente internacional. “Profesionalmente, es un puerto muy curioso, de los puertos que más interés pueden despertar por la variedad de tráfico que tiene. Cuando yo llegué, estábamos como en el puesto 12 o 13 de España en el tráfico de mercancías por toneladas. Pero en estos 20 años ha dado un impulso de desarrollo muy destacable y ahora estamos en el quinto puesto”. Sólo por detrás de Valencia, Algeciras, Barcelona y Las Palmas.
El puerto de Huelva se ha convertido en uno de los principales motores económicos de Andalucía. ¿Cuántas toneladas mueve al año?
Ahora mismo el puerto de Huelva está entre 33 y 35 millones de toneladas al año. Más allá del volumen que se mueve, hay que tener en cuenta que hablamos de toneladas de mercancías sensibles, peligrosas, sujetas a un estricto control y regulación internacional. Lo que más se mueve es crudo y derivados, pero también muchos productos químicos: gases, amoniaco, derivados.
Un reto importante para un organismo cuya misión es velar por unos Mares limpios
Sobre todo, porque estos quimiqueros y gaseros tienen que convivir con los barcos de pesca. Contamos con la segunda flota pesquera de España, después de Vigo. Y todos conviven en el mismo Puerto, en las mismas aguas. Hay que reconocer que aquellas industrias o empresas de mayor riesgo, sobre las que está todo el foco mediático. son las más sensibles a hacerlo bien. Trabajan por hacerlo bien y realizan una gran labor preventiva. Además, son empresas que han contribuido al desarrollo económico de la ciudad y de la provincia. Hay que destacar el esfuerzo que han hecho en los últimos años en la aplicación de las mejores y más modernas tecnologías ambientales.
¿Entonces podemos decir que está haciendo bien?

Sí, a modo de ejemplo de que se está haciendo bien, subrayar que tenemos un paraje natural con más densidad de águilas pescadoras que Doñana. Además, se pueden ver y fotografiar nutrias. Las nutrias son un marcador biológico porque son muy exigentes con la calidad del agua y con la calidad ambiental del agua. Las últimas se vieron a principios de los años setenta y el hecho de se hayan reaparecido es un buen indicador. Huelva está haciendo las cosas muy bien.
¿Cuál es la labor de una capitanía marítima?
Por resumirlo de alguna manera, se trata de un órgano de control del Estado, es un órgano de inspección cuya labor es velar porque se cumpla la normativa en nuestro ámbito competencia. Podemos decir que es un punto de conexión entre la seguridad, el desarrollo turístico y la protección del entorno
Es decir, el mar
Sí. Y ahí hay incluir desde las actividades en el agua hasta las propias herramientas que suelen ser buques y embarcaciones. Inspeccionamos desde pesqueros pequeños a petroleros o buques extranjeros, algo que cobra especialmente importancia en aquellos puertos que estamos dedicados a los tráficos de mercancías peligrosas y de riesgo. En Huelva no se puede bajar la guardia porque todo lo que entra es altamente peligroso.
Otra de nuestra labor es la seguridad marítima y, como hemos dicho, la prevención de la contaminación. Además, está la gestión de emergencias, para lo que nos apoyamos muchísimo en Salvamento Marítimo. Son nuestros ojos y nuestras manos.

El trabajo medioambiental forma parte de su currículo.
Sí, cuando llegué a la Marina Mercante, había muchas cosas por hacer en el departamento de Seguridad Marina. Era un momento en el que la DGMM se estaba modernizando. Se estaban desarrollando muchos aspectos de inspección, de certificación, de titulación o de formación, pero los aspectos de seguridad marítima estaban en barbecho. Fue una época que empezaron a publicarse reales decretos muy interesantes de gestión de residuos, de tratamiento de residuos a bordo y de planes de emergencia.
Fue el momento de los Planes de lucha contra la contaminación.
Sí, se publicó un Real Decreto sobre planes de lucha contra la contaminación, algo crucial por las características de este Puerto. Estamos hablando de 12 terminales químicas importantes, más otras empresas pequeñitas, y todas tenían que implementar sus planes de emergencia. Incluida la Autoridad Portuaria de Huelva. Fue mi mayor hito y lo que hizo estrechar la relación con Salvamento Marítimo. Era 2008. Empezaron a desarrollarse los PIM (Plan Interior Marítimo) que cubrían dos tipos de contaminantes en el medio marino: hidrocarburos y sustancias nocivas y potencialmente peligrosas.
Este enfoque integrado garantiza una respuesta eficaz ante vertidos accidentales o deliberados de ambos tipos de sustancias al mar. En la normativa española, los PIM deben ser elaborados por cualquier instalación marítima o portuaria que maneje hidrocarburos
Puedo decir que fue primera piedra de toque. Tardamos cuatro años (de 2008 a 2012) en hacer unos planes de emergencia por contaminación, operativos que del que yo me siento ahora mismo muy orgulloso. Es muy dinámico, está y está vivo y seguimos evolucionando y trabajando.
La Autoridad Portuaria de Huelva está plenamente identificada con el objetivo de mantener una actividad sostenible
Buscamos la colaboración con la Autoridad Portuaria y enseguida comprendieron que teníamos un puerto especial, curioso, en el que debíamos conseguir que todas las terminales se fueran sumando. Fue un proceso de cuatro años. Pero creo que podemos enorgullecernos de tener uno de los mejores planes de respuesta de contaminación marina de toda España en el que hemos implicado a todas las partes, además de adquirir el mejor material de contaminación, el de mayor calidad y el más moderno. Se estableció comprarlo de forma conjunta entre todas las terminales y dividir la compra de este material por partidas porcentuales en base al riesgo de contaminación que tiene cada uno.
La Capitanía Marítima de Huelva es una zona medioambiental muy delicada.
Así es. La costa de Huelva cuenta con zonas marismeñas muy ricas ecológicamente hablando. Los ríos se extienden por unas extensiones enormes que van encharcando y, ése, es nuestro punto débil, porque si las manchas entran en esas zonas de caños, son zonas fangosas, arenosas, de muy poco calado, de muy difícil acceso con maquinaria. La ventaja es que tenemos una costa lineal, donde sí se puede meter maquinaria.
¿Cómo se divide la carga de trabajo en esta Capitanía?
La inspección de buques ocupa el 70%; la seguridad Marítima el 20% y un 10% la contaminación.
Inspector antes que capitán marítimo. ¿Se alegra de haber dicho sí?
(Se ríe. Modesto, sencillo, integrado en la sociedad onubense en la que es por derecho uno más. La argamasa que une todas las piezas. El que siempre suma. El que hace equipo).
Siendo coordinador en Huelva me ofrecieron la Capitanía. En un principio pensé en decir no. Pero era un reto y una oportunidad. Y aquí estoy, hace ahora 6 años. Pero el trabajo de la Capitanía es un trabajo de todos. Contar con un buen equipo y grandes profesionales es la clave de que esto funcione. Y Salvamento Marítimo sois nuestros ojos y nuestras manos.

Enamorado del mar, nació en Sevilla, vivió en Madrid, estudió en Cádiz y se asentó en Huelva. Las casualidades forman parte de su vida y aunque en principio pensó en hacer Ingeniero Naval, las charlas del instituto para orientación profesional de la Marina Civil le hicieron cambiar de idea. Se enamoró de conceptos como oceanografía, navegación, meteorología, cartografía o la teoría del buque. Estuvo como docente colaborador en la Facultad de Náuticas y dos años trabajando para la Organización Marítima Internacional de Londres. Llegó a preparar cursos para formar inspectores sin imaginar que éste sería su ejercicio profesional posterior.
Fue un inspector de Cádiz el que le animó a presentarse a una convocatoria de plazas de inspector de Capitanía Marítima. Lo hizo y aprobó a la primera. Salió publicado el 6 de enero de 2005 como Regalo de Reyes. Pero es modesto. “Quedé en el puesto 20 de 20”. Su primer destino fue Los Cristianos (Tenerife) y después Huelva, de donde no piensa moverse. Lo tiene claro. Y su equipo, también. La protección del entorno en un lugar como Huelva
La Provincia Marítima de Huelva (cubre desde Ayamonte hasta el Faro de Matalascañas) es alargada. La sombra de su capitán marítimo, también.


