Revista Informar
EL DÍA QUE TODOS FUIMOS 'TITO VILLARMEA'
Las Caras Del Mar
15 DE JUNIO DE 2026
El jueves 11 de junio de 2026 quedará grabado en la historia de nuestra organización. Las palabras del capitán de la Guardamar Urania lograron conmover al papa León XIV y a todo el mundo
Maite Cabrerizo / Paula García (tratamiento fotografía)
11 de junio de 2026. El día que todos fuimos Tito Villarmea. Porque cuando el capitán de la Guardamar Urania habló a Su Santidad en el Muelle de Arguineguín (Gran Canaria), hablaba por todos los profesionales de Salvamento Marítimo. Porque cuando le detalló el trabajo en esas aguas canarias en noches de mar brava mar y oscura, todos navegábamos en esas palabras. Porque cuando Tito Villarmea miró al papa, todos mirábamos con él y, cuando el papa le sonrío, esa sonrisa fue para todos. Ese día en Arguineguín, todos fuimos Tito Villamea.
La previa al viaje del Santo papa
El trabajo empezó meses antes de la visita del papa. Llamadas, mensajes, emails que se cruzan y se reenvían... León XIV venía a hablar de inmigración a las Islas y había que estar. Las jefas ‘canarias’, Loli Septién y Sofía Hernández se pusieron en modo on, mientras en Madrid comenzaba un operativo único con muchas interrogantes. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Sabíamos el porqué, ese trabajo de rescate que hace Salvamento Marítimo y que sólo en 2025 coordinó la búsqueda de 760 embarcaciones irregulares y rescató a 13.952 personas, de ellas, 8.674 personas en las Islas.
Nos faltaba el quién. En Cáritas y en El Vaticano querían que fuera alguien que estuviera en la primera fila, esos ojos que ve el migrante cuando piensa que ya no hay nada que hacer, esa mano a la que se cogen con fuerza, ese primer eslabón de la cadena. Desde la dirección de Salvamento Marítimo se pensó en Tito Villarmea, capitán de la Guardamar Urania, de familia de mar y un gran profesional y compañero. Sólo faltaba el sí.
La llamada
13 de abril. Fue el primer contacto con Tito Villarmea. Estaba librando pero sabía lo de la visita del papa y sabía que quizá, tuviera que hacer alguna entrevista a medios hablando de su trabajo y del papa.
- “No, tú no vas a hablar con la prensa del viaje del Papa. Tú vas a hablar con el Papa”.
“¡Qué me dices!“. (No se reproduce la respuesta literal).
Tuvo 24 horas para pensarlo, por lo que suponía ser la voz de todos, colocarse ante los cientos de cámaras y millones de ciudadanos que iban a ver el acto por televisión. Como tituló a posteriori el diario El Mundo: “Vino, vio y televisivamente hablando, venció”. Las retransmisiones especiales para seguir cada uno de sus pasos por la geografía española rompieron las expectativas, congregando a cerca de 19 millones de espectadores. Por no hablar de Canarias. El Especial Informativo/El Papa en Canarias de la televisión autonómica TVCAN firmó un estratosférico 43,4% de cuota en su emisión matinal del 11 de junio. “Una auténtica locura regional”, dice El Mundo. Y ahí estaba Tito Villarmea.
Repercusión nacional e internacional, donde los pasos de Su Santidad se han seguido muy de cerca. Mensaje en Facebook de María Cristina: “Desperté con su mensaje Tito. Desde Argentina mi abrazo”.

El 14 de abril, después de una noche sin dormir (Lo dijo en su discurso: "Llevo 20.000 salvadas, pero hoy, hoy no he dormido desde que supe de su visita”, dijo sí. Un sí aplaudido por todos. Un viaje especial y único en el que estuvo arropado y acompañado por la directora general de la Marina Mercante y presidenta de Salvamento Marítimo, Ana Núñez; el director de Salvamento Marítimo, José Luis García Lena; la directora de Operaciones, Evangelina Díaz; la (jefa del CCS de Las Palmas, Sofía Hernández-Coca, entre otros.
Para Ana Núñez, “ha sido un gran honor como directora general de la DG Marina Mercante participar en el acto programado durante la visita del Papa León XIV en el muelle de Arguineguín. Para los que trabajamos velando por la seguridad de vidas humanas en el mar y la seguridad del transporte marítimo es importante que otros pongan en valor estos dos objetivos que conducen nuestro trabajo cotidiano en las capitanías marítimas y los centros de salvamento marítimo”.
También para nuestro director, que quiso estar junto al capitán de la guardamar en un momento clave. “El testimonio de Tito ante el Papa en Arguineguín nos recuerda el profundo sentido de nuestra misión. Desde Salvamento Marítimo, nos sentimos orgullosos de cada profesional que, con entrega silenciosa y valentía, trabaja para proteger la vida en la mar. Su voz pone palabras a un compromiso diario que compartimos”.

El discurso: el antes y el durante
De 20 a 22 líneas. Directo, que llegue. Un mensaje donde cuentes quién eres tú, sin maquillaje, y que el papa conozca de nuestra labor, de nuestro trabajo en la mar; del 24/7 de los controladores marítimos que velan desde los Centros de Coordinación.
Pero ¿cómo contar que es hijo de gente del mar? ¿Que su padre y su abuelo naufragaron un 1 de noviembre de 1976 en el pesquero ‘María de la Vega’, cuando él sólo tenía 4 años? ¿Cómo contar que sus abuelos Emilio y María sólo salieron una vez del pueblo en autobús para ver al Papa Juan Pablo II a Fátima? Al capitán también le hubiera gustado recordar que su abuelo era el único que podía hablar con las monjas del convento de clausura que había en su pueblo. Jardinero, hombre para lo que hiciera falta… “Y aquí estoy, aunque no he dormido en toda la noche, porque creo que mis abuelos y mis compañeros de Salvamento Marítimo se lo merecen.

Pero lo hizo. ¿Qué contar y cómo contarlo? Nadie en su casa conocía el contenido del discurso. Lo tenía bien guardado y, cuando se quedaba solo, ensayaba. Despacio, mira al Papa, que te escuche, pero que vea ese trabajo que hay detrás de un rescate, las largas horas de búsqueda, ese dolor. La prueba de que lo hizo bien fue ese asentimiento de Su Santidad con la cabeza, esa sonrisa que nos regaló a todos, las lágrimas de quienes escuchaban. Hasta 3 veces el público interrumpió el discurso para aplaudir, con un Tito Villarmea que se emocionaba y nos emocionaba. Mientras, la cámara enfocaba a sus compañeros de la Guardamar y la Salvamar Macondo, que desde el Puente saludaban al mundo. Era su manera de apoyar al capitán y de decir que todos somos Salvamento Marítimo.

En las oficinas, en los Centros de Coordinación, en las unidades marítimas, en casa los que teletrabajan, en familia, en Viveiro, en grupos que se hicieron en los departamentos para verlos juntos, como el fútbol, que siempre guata más. Cuando acabó, aplausos, bravos y silencio que los que nada podían decir. Su cara hablaba por ellos. Alguien dijo: “Gracias. Hoy Salvamento Marítimo está en el mundo”.
La persona
Tito José Villarmea Méndez. De Viveiro. 53 años y 2 hijas adolescentes, Ainhoa y Candela, que, de alguna manera, han sido noticia en los Medios. Cuando Tito contó al Papa que era padre y sabía lo que es rescatar niños en pateras.

Tito nació al lado del mar, en una familia de pescadores. Fue esa experiencia, esas aguas que se cobraron vidas, también de los suyos, la que le hizo soñar con trabajar en la mar, pero salvando a navegantes. Su bisabuelo murió en el año 1961durante una famosa galerna que barrió la costa cantábrica mientras faenaba el bonito. Eran otros tiempos con lanchas y barcos muy frágiles y cuando las previsiones meteorológicas eran casi inexistentes, como los medios de salvamento. Fallecieron 83 pescadores, entre ellos un Villarmea.
No fue el único susto con la mar, pero sí su inspiración para ser quien es hoy. También su abuelo y su padre tuvieron que ser rescatados en su barco, en esta ocasión con mejor fortuna. En 2008 entró a formar parte de este Casa con la que tanto soñaba. Conocía la labor de los barcos naranjas que veía en el Cantábrico y supo que sería su próximo embarque. Y lo consiguió. “Gracias a estos antecedentes tengo el valor de enfrentarme al mar”. De marinero en buques a Primer Oficial y pronto a capitán. Hoy lo es de la Guardamar Urania.
Ante el papa León XIV no le dio tiempo a explicar que antes de Canarias, había trabajado con pateras en el Mar de Alborán y en Gibraltar y durante la crisis de Almería. “Habré rescatado a 20.000 personas”, recordó en el discurso en Arguineguín. Y luego ya Canarias. “Es la ruta más peligrosa por la distancia que recorren y por lo bravo que es el mar abierto y noches oscuras”. En su mente se agolpan cientos de recuerdos, como el que contó de la niña disfrazada de niño. Un cayuco con 140 personas y 5 fallecidos. Y allí estaba ella. Pero hay tantos. Como aquel rescate en Almería con más de un centenar de personas y diez bebés, algunos aún con la pinza en el cordón umbilical.

El acto
A las 7 de la mañana comenzaba la ‘gran aventura'. Hasta las 12.30 horas no era el momento de hablar. Y mientras, cámaras, fotos. Nervios no. Hubo un momento que Tito pensó que era una conversación de tú a tú (sin los millones de personas que estaba detrás) con un amigo al que podía contarle cuál era la labor de Salvamento Marimo. Entonces se relajó. “El papa pidió que nos acercásemos a él para darle la mano. Nos agradeció la labor que hacemos en Salvamento y yo le agradecí su visita al muelle. Fue muy amable, muy cercano, muy sonriente. Al principio estaba muy nervioso, pero después bien. Cuando le dije que nadie está preparado para hablar ante un papa, sonrió. Habló en castellano y me dijo que «muchas gracias» por la labor encomiable que hacemos”, recuerda Tito en una entrevista en La Voz. “Me entregó un rosario que será para mis hijas, pero que pongo a disposición, prestado, de cualquier hermandad, de la Virgen del Carmen de Celeiro o del Ecce Homo, del que soy cofrade, para cualquier acto religioso”.
A su lado, muy cerca, la dirección de Salvamento Marítimo muy emocionados, lloraban y aplaudían al representante de SASEMAR. No le dejaron solo en esta visita que es ya historia.
Nuestra directora de Operaciones, Evangelina Díaz
En la televisión se sucedían las entrevistas hasta la llegada del papa: autoridades, gente local, Cáritas, voluntarios y la directora de Operaciones de Salvamento Marítimo, Evangelina Díaz, que contó en el programa especial de RTVE, con la Guardamar Urania de fondo, la labor de esta sociedad pública. Fue un discurso natural, improvisado, pero cuando se lleva dentro, cuando lo que se va a contar se siente, no hace falta un guion.
Evangelina visibilizó el inmenso trabajo en equipo que sostiene cada rescate: “Nuestras tripulaciones son las primeras manos para estas personas. Una vez que llegan a nuestras aguas, lo primero que ven es el color naranja…Tito es una de las personas que representa a todos los compañeros que día a día hacen esta labor”. Asimismo, recordó que detrás de la imagen visible de las embarcaciones existe una operación larguísima liderada por los Centros de Coordinación de Salvamento, quienes reciben las alertas, analizan la información y dirigen el despliegue tras muchas horas de trabajo silencioso.

Besamanos en Arguineguín
Mientras en el muelle, en el besamos de Su Santidad, fue el turno de Sofía Hernández, la jefa del Centro de Las Palmas. Porque detrás de esta visita está su trabajo, su acercamiento a Cáritas, sus gestiones para que esto fuera posible, sus llamadas; detrás de este viaje hay mucho de ella. En busca de la foto que El Vaticano tiene a buen recaudo, aquí queda el momento.

Custodia en Tenerife
En Tenerife, se acordó el uso de la base de Salvamento Marítimo (BEC Tenerife) para “resguardar” las imágenes del Santísimo Cristo de La Laguna y de la Virgen de Candelaria antes y después de la Misa del 12 de junio en la explanada portuaria de la Dársena de los Llanos de la capital tinerfeña. La jefa del CCS, Loli Septién, veló porque así fuera, porque el paso del Pontífice por la isla fuese inolvidable.

El después
El después sigue y sigue con apariciones en prensa, radio y televisión que han desbordado todas las expectativas. Sabíamos que podía pasar, pero Tito Villarmea y Salvamento Marítimo son un ejemplo en el mundo. En prensa, en radio y tele, en redes sociales donde se subraya la intervención del capitán de la Guardamar como una de las mejores.
“Ha sido uno de los testimonios más emocionantes que he oído. Gracias por compartir con nosotros tan emotiva y dura experiencia”. “De lo más emotivo después de las palabras del Pontífice. Hombre de mar, hombres y mujeres del mar, gracias”. “Ha sido un relato precioso de un profesional que vive esta situación real a diario”. “Buena proa a toda la tripulación y enhorabuena al capitán Tito por su buen hablar. Viva Salvamento Marítimo”.
También desde el Concello de Viviero dan las gracias a su vecino: “Desde el Concello de Viveiro queremos trasladarle nuestro profundo orgullo y admiración por su impecable trayectoria de más de 18 años y por representar los mejores valores de nuestra tierra. Gracias por ser un ejemplo Tito. OrgulloViveirense”

Decía Tito en su entrevista en La Voz de Galicia que “Desde la empresa me lo propusieron porque estoy de capitán de la Guardamar, pero podría haber sido otro”. Pero fuiste tú el que dio la mano al papa, aunque esa noche tampoco dormiste. Gracias.


